José Ramón Galán Talens

Vetterli

OCTAVA   PARTE


 

 

 


Excelentes blancos de Vetterli conseguidos en una prueba regional (Cartagena) con el Waatlander Bolo del autor.

 

 

 


La recarga del rifle debe ser minuciosa y ejecutar siempre los mismos pasos para obtener regularidad.

 

 


 

 
Chimeneas de varios tipos y calidades en donde podemos observar diferencias en los canales de fuego. La tercera de la izquierda está entubada en Wolframio, un material que le permite una vida útil mas larga.

 

 

 


Grabado original con diferentes tipos de proyectiles ensayados.

 

 

 

 


Proyectiles largos con envuelta de papel aptos para rifles con paso de estrías rápido y alta velocidad inicial.

 

 

 


Proyectiles Minié de base hueca.

 

 

 


Observando a los especialistas no solo aprendemos de su técnica, también podemos sacar conclusiones de sus cargas (cantidad de pólvora) y proceso de la misma.

 

 


El sueco Johann Larsson es uno de los tiradores mas experto en las disciplinas de tiro a 50 metros. En este caso emplea para Vetterli un rifle inglés de culata recta.

Favara a 6 de Diciembre de 2011

 

 

LOS PROYECTILES

Aunque en esta especialidad también se pueden emplear armas de ánima lisa, nos centraremos solo en las estriadas por ser las mayoritarias. El proyectil es el elemento más directamente implicado en la precisión de un arma, pues de su perfecta “navegación” (balística de exterior) hacia el blanco dependerá la exactitud y regularidad con que inciden sobre un punto determinado del blanco. Para dotarlo de una cierta estabilidad, se le imprime una velocidad de rotación que será mayor cuanto mayor sea la longitud del mismo. 

En consecuencia deberemos elegir el proyectil que mejor se adapte a las circunstancias de nuestro rifle (calibre, tipo y paso de estrías) y mediante pruebas de velocidad, escogeremos al que consiga las agrupaciones mas cerradas. No todos los proyectiles se comportan de igual manera aunque sean similares y del mismo peso (diferente aerodinámica), la balística de interior y de exterior actúan de formas muy dispares que no siempre se pueden prever.

Si nos tomamos la molestia de probar proyectiles diferentes (sin cambiar nada más en la carga de nuestro rifle), nos encontraremos con agrupaciones dispares y puede que alguno de ellos nos sorprenda con un grupo muy cerrado mientras que otros nos decepcionarán.

 

Diferentes tipos de proyectil tipo Maxibal. Los dos de la izquierda suelen comportarse bien en rifles con paso de estrías corto de una vuelta en 1200 mm.

Proyectil "corto" de calibre .452 disparado con el Waatlander.

 

Los análisis que presentamos a continuación están basados en rifles de calibre .45 y no son aplicables a otros de mayor o menor calibre.

En rifles con paso de estría lento de una vuelta entre 1200 y 1600 mm (1/47” a 1/62”), se puede constatar que con proyectil esférico envuelto en calepino y disparado a alta velocidad, 500 mts o mayor, se consiguen grupos de 40 mm, mientras que con proyectiles cilíndricos cortos, resulta imposible conseguir esta precisión. Sin embargo, en ocasiones y para rifles de una vuelta en 1200 mm, es posible encontrar algún proyectil corto que nos sorprenda, además la carga de este es mucho mas sencilla. Es por ello que deberemos ser muy cuidadosos en la elección del proyectil, probar distintas variantes y no descartar ninguno a priori.


Los proyectiles cilindrocónicos “cortos” de entre 250 y 350 grain dan muy buen resultado en los rifles que tengan pasos de estría que oscilen entre una vuelta en 660 y 812 mm (1/26” a 1/32”). Pero lo dicho anteriormente, no limitarnos al proyectil “Maxibal” y buscar el mas adecuado al rifle que tengamos, teniendo en cuenta existe una amplia gama de proyectiles de calibre .45 con diferentes formas aerodinámicas, que se adaptan a la mayoría de fusiles del mencionado calibre .45. En rifles con este paso de estrías se pueden emplear proyectiles esféricos con excelentes resultados, siempre y cuando durante la carga, no dañemos excesivamente la aerodinámica del mismo, que es la propia forma de esfera.

 

La chimenea es el accesorio que comunicará el fuego a la recámara para iniciar el disparo, tras ser percutido el fulminante. Existen en varias calidades y materiales que escogeremos en función de nuestros requerimientos y necesidades.

 

Los proyectiles largos son mas adecuados para cañones con un paso rápido de una vuelta que oscile entre los 432 y 510 mm (1/17” a 1/20”).  En este caso la cantidad de modelos de proyectil es mas limitado, pero debemos intentarlo, pues en este tipo de armas los diferentes parámetros del proyectil (peso, forma de la cabeza y cuerpo, velocidad inicial etc.) influyen decisivamente en la estabilidad de este en su vuelo hacia el blanco. No mencionamos nada sobre la calidad del cañón porque damos por sentado que debe estar en buenas condiciones y ser de la mejor calidad. En este tipo de armas no es admisible un cañón deficiente.
Este tipo de rifles de paso rápido son aptos para estabilizar proyectiles largos de entre 450 y 540 grain (entre 29 y 35 gramos). Generalmente y debido a la alta inercia que presentan por su gran masa en relación al calibre, son los mas adecuados para la toma de estrías por compresión en el momento del disparo. Es por ello que los proyectiles suelen recalibrarse al diámetro del ánima del cañón entre campos, de forma que la carga es muy sencilla, pues el proyectil se desliza entre ellos hasta la carga.

Para finalizar deberéis saber que, independientemente del rifle y paso de estrías, es muy conveniente emplear el recalibrador adecuado a nuestro rifle. Con ello normalizaremos todos los proyectiles, tras haberlos engrasado previamente, y ganaremos en precisión y regularidad. Esto es recomendable, tanto si fundimos nuestros propios proyectiles, como si los adquirimos en comercios especializados, pues de lo que se trata es de igualarlos todos al mismo diámetro, y solo tendremos la absoluta seguridad de ello, si procedemos nosotros mismos a su recalibrado.
 

 

Observando a los mejores especialistas de la modalidad es como mas se aprende. Actualmente no están permitidos los pantalones pesados tipo ISSF, pero la imagen sigue siendo válida. Destacar que la mayoría limpian el cañón entre disparos.

 

 

EL DIARIO DE TIRO

Llevar un diario de tiro o cuaderno de campo con todos los datos referentes a cada una de nuestras armas es una de las mejores formas de avanzar en nuestro camino hacia las grandes metas del tiro deportivo de precisión con armas de avancarga. En el llevaremos anotados todos los pormenores referentes a la carga y proceso de la misma, así como las impresiones que tenemos durante la competición y entrenamientos. Este es un buen método para aprender y mejorar en el futuro, pues dejamos constancia de todo lo concerniente a la prueba que nos interesa, pudiendo consultarlo cada cierto tiempo para analizar todos los cambios y circunstancias del momento. Por supuesto que cada aficionado deberá adaptar el contenido del diario a su criterio.


A título de ejemplo, a continuación transcribo un fragmento de mi diario de tiro, referente a una competición de la que en su momento, me sentí muy satisfecho:

*** AGOSTO 1997.  CAMPEONATO DE EUROPA (HOLANDA) VETTERLI. Bristlen A. Morgues .44. Cargo con 32 grain de pólvora Suiza del Nº2, 10 de sémola, y proyectil Hensel de 375 grain engrasado con DR100 en las dos guías y atacado fuerte hasta sonido metálico (expansión total). Destacar que limpio entre disparos y antes de cargar. He puesto el “champiñón” con la mínima altura. El campo de tiro es militar y por lo tanto austero (el puesto de tiro esta adoquinado con todo lo que supone de incomodidad para los que usamos botas de base plana). Cuando voy a comenzar un compañero de equipo me hace saber que ha logrado una marca de 98 puntos y que 3 tiradores extranjeros han conseguido ya los 100 puntos. En el puesto de tiro efectúo un “tiro en seco” (sin protector) que me deforma la chimenea de tal forma que cuando voy a efectuar el “disparo de calentamiento o limpieza”, los pistones no me caben y tengo que cambiar la chimenea. Tras este contratiempo, consigo rehacerme no dejando nada al azar, tomo la posición correctamente, metiendo la cara con cuidado, enfocando bien centrado el diópter con el túnel, manteniendo el tronco y brazo derecho relajados, y ejecutando finalmente el disparo con decisión. Al principio no encuentro la posición de tiro correcta (no había entrenado en esta cancha) por el suelo defectuoso y sumo 2-9s, el primero a las 11 y el segundo a las 7, después ya entro en zona de 10, pero a media tirada una distracción (el público estaba muy cerca de los tiradores y no había ningún tipo separador) me cuesta un 8. Finalizo la tirada con 99 puntos, ya que uno de los disparos no llegaba a ser 10 por 3 m/m (se hallaba a 28 m/m del centro). Compito con mucho nerviosismo debido a que no venía excesivamente preparado. Con una marca de 99 puntos que iguala el récord de España, obtengo una meritoria 7º plaza (los seis primeros clasificados lo hicieron con marcas de 100 puntos). La anécdota fue que saqué el último disparo cuando sonaba el silbato de fin de la competición y después de que en la galería contigua (la de 25 metros) hubieran dado la orden de alto el fuego, ya que iba retrasada unos segundos respecto de la mía. Esto me causó una cierta confusión mientras trataba de sacar el último disparo, que afortunadamente fue un 10.

*** Este ha sido el mejor resultado que he obtenido en un campeonato internacional en esta exigente modalidad  de Vetterli, y del que obviamente me siento muy orgulloso aunque no consiguiera ni siquiera un diploma.

 

Continúa en la parte 9ª

   
 
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