Vetterli es la prueba número 15 del calendario MLAIC y de
disputa en las dos variantes, Original y Réplica.
A)
Arma: Cualquier mosquete de mecha, de pedernal o rifle de
percusión.
B)
Miras: Según las normas de cada tipo.
C)
Blanco: ISSF de pistola para 50 mts.
D)
Posición: De pié.
E)
Distancia: 50 metros.
Vetterli es el
nombre de la especialidad de arma larga mas practicada por todos
los aficcionados al Tiro Deportivo con Armas Históricas de
Avancarga. En el presente trabajo, compartiré mis experiencias
con todos vosotros en la seguridad que será de mucha utilidad
para los tiradores y aficcionados que se inician en ella.
17 campeonatos internacionales de forma
ininterrumpida desde el europeo de 1995 (Vitoria-España) me han
permitido no solo competir con los mejores, sino algo mas
importante, aprender de ellos. En esta historia daremos un
repaso a los aspectos más determinantes sobre esta disciplina,
de la que nuestro país cuenta o ha contado con buenos expertos
en ella.
El vigente reglamento de Armas Históricas, define
la modalidad de Vetterli como fusil libre a 50 metros en
la posición de pie. Para esta disciplina se puede emplear
cualquier arma larga de mecha, chispa o percusión, aunque
lógicamente, la mayoría de tiradores, por no decir todos, usan
rifles estriados (originales o réplicas) de percusión, de tipo
militar o civil del siglo XIX.
Como en la mayoría de las pruebas del calendario
MLAIC (Comité Internacional de Tiradores con Armas de
Avancarga), se efectúan 13 disparos en un tiempo máximo de 30
minutos, contabilizándose los 10 de mejor resultado, teniendo en
cuenta que el impacto debe estar al menos un 50% dentro de la
zona para que se le asigne dicha puntuación. El blanco empleado,
es el reglamentario ISSF para pistola 50 metros.
Para competir en esta modalidad se requiere
conocer las técnicas básicas de tiro con arma larga en la
posición de pié. La diferencia más importante que existe con las
especialidades olímpicas de arma larga, es que después de cada
disparo hay que descomponer la postura de tiro para efectuar el
proceso de carga, y por lo tanto, a cada disparo habrá que
volver a situarnos en la posición de tiro o como comúnmente se
llama en el argot "coger la postura”. También es necesario
disponer de un rifle que reúna ciertas características con las
que podamos obtener el rendimiento buscado y que deberemos
escoger en función de nuestras expectativas deportivas.
En este trabajo intentaremos dar a conocer
algunas experiencias propias del autor sobre la práctica de esta
especialidad deportiva, junto con algunos datos sobre las armas,
cargas, métodos, equipo necesario y limpieza del arma. Y todo
ello con el fin de que sirva de punto de partida para los
tiradores que se inician, así como entretener al lector con una
cierta curiosidad por este tema y contrastar ideas con los ya
experimentados.
VETTERLI
Teniendo en cuenta la distancia a la que
se dispara, 50 metros sobre el blanco de pistola, considero que
nos puede servir casi cualquier rifle que se encuentre en buenas
condiciones. De hecho en las competiciones que se celebran en
nuestro país, se participa con todo tipo de rifles de percusión;
Hawken americanos, militares del tipo Minié, rifles
centroeuropeos en todas sus variantes (sobre todo del tipo
Schuetzen),
y también rifles de tipo inglés y culata recta. Todos ellos de
mediado el siglo XIX, época en la que se alcanzó la máxima
precisión con las armas de avancarga (percusión y cañones
estriados) y aunque según el Reglamento del M.L.A.I.C se puede
emplear otro tipo de armas de mecha o chispa, no es lo habitual
por la en clara desventaja que supone.
En algunos Campeonatos del Mundo de la década de
los 90, pude apreciar como algunos representantes del equipo
Japonés emplearon sus mosquetes de mecha y ánima lisa, ocupando
lógicamente los últimos puestos de la clasificación. Supongo que
lo hicieron por algún motivo protocolario.
El que
haya indicado que sirve casi cualquier rifle, se debe a la
relativa poca distancia a la que se dispara. Esto junto a que
los tres disparos de menor valor no se contabilizan, queda al
alcance de casi cualquier rifle y de cualquier deportista con un
poco de interés, disciplina y entrenamiento, pueda conseguir
agrupaciones con los suficientes dieces. Para ello necesitamos
que el tirador ponga de su parte la técnica aprendida en el tiro
con arma larga en la posición de pie, la preparación,
entrenamiento adecuado y los mejores medios de que pueda
disponer.
Continúa en parte 2ª