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Introducción
Minié
es la modalidad número 3 del calendario MLAIC por lo que
existe desde la fundación del propio organismo
internacional. La historia del MLAIC, o mejor dicho de sus
objetivos iniciales, se remonta a mediados del siglo XX,
culminando el 20 de Junio de 1971 en la reunión que pactó y
firmó el acta fundacional vigente en la actualidad. Sin
embargo esta ha ido renovando y adaptando sus objetivos
iniciales a las circunstancias actuales, aunque en lo
substancial sigue vigente lo que denominan espíritu del
MLAIC.
La disciplina se contempla de la siguiente manera:
Nº 3 Minie
- Individual Original y Réplica - Equipos: nº 10 Pauly
(Originales) y n º 32 Magenta (Réplicas)
A) Arma: Rifle
militar de percusión de calibre superior a 13,5 mm
(0.5315 ") incluidos los rifles Enfield Volunteer.
B) Miras: De
diseño original, se admiten pequeñas alteraciones.
C) Blanco: De
pistola MLAIC C50 metros
D) Posición:
Decúbito prono (tendido boca abajo)
E) Distancia:
100 metros
F) Proyectil:
Balas de estilo original de acuerdo al rifle militar
G) Limpieza:
No está permitida
H)
Embudo: De tubo corto
Aunque estos artículos están dirigidos a la práctica
deportiva de las diferentes especialidades, no puedo pasar
por alto en esta ocasión los objetivos del MLAIC,
y me refiero al interés por el pasado
histórico de las armas que empleamos. Especialmente ahora en
que parecen estar devaluándose, incluso desapareciendo. Tal
vez sea un proceso de evolución natural, pero albergo dudas
al respecto, y pienso que nuestro deporte nunca se podrá
regular con normas del tipo ISSF. Ello parece improbable sin
acotar modalidades, regulaciones más estrictas y eliminar
las armas originales por su propia limitación, hay las que
hay y no se pueden construir más. Todo ello ya se propuso para ser
deporte demostración en las olimpiadas de Londres 2012 y fue
rechazado por unanimidad. Sencillamente lo veo imposible sin
una refundación del MLAIC.
Los objetivos principales del
MLAIC en su acta fundacional fueron los siguientes:·
Promover el interés por armas históricas de avancarga,
compitiendo con ellas lo más cerca posible del estilo y
condiciones originales. Evitar cualquier alteración que dañe el valor histórico de
las armas originales, promover la limpieza y reparación
inteligentes para evitar que las armas originales se
destruyan o se dañen sin posibilidad de reparación. Desarrollar investigaciones sobre armas históricas y
antiguos métodos de tiro. Organizar competiciones, establecer reglas de tiro, publicar
resultados, entregar copas y títulos de campeonato, resolver
todos los litigios sobre reglas de tiro, etc. NB: De estos objetivos es evidente que los tiradores del
MLAIC deben tener un activo interés en el pasado histórico
de las armas con las que disparan. Aquellos interesados
solamente en el aspecto deportivo y no estando dispuestos a
aprender, no tienen cabida en los Campeonatos del MLAIC.
En el
reglamento publicado actualmente estos objetivos los han
resumido de la siguiente manera:
a) Promover el
interés por las armas de fuego de avancarga históricas, al
competir con ellas en su estado natural, y fomentar la
investigación histórica de este tipo de armas y su uso.
b) Administrar,
promover, fomentar, impulsar y establecer las instalaciones
para el deporte.
c) Organizar
competiciones y concursos.
d) Organizar,
conceder y contribuir a la prestación de los trofeos,
récords, premios y distinciones.
e) La
adquisición y suministro de equipos y las herramientas que
se consideren necesarias para el cumplimiento de los
objetivos de la MLAIC.
f) La
elaboración y aplicación de normas y reglamentaciones, como
parte integral del marco legal del MLAIC, para implantar y
establecer procedimientos para alcanzar los objetivos de la
MLAIC.
Como podemos comprobar, difieren poco de los publicados
originalmente. La única salvedad es que cuando se constituyó
el MLAIC solo se pensaba en las armas originales existentes
y no en las réplicas. Estas vendrían más tarde, y se
permitieron para fomentar la afición por las armas
históricas. Primero fue Mariette (revolver réplica, para a
continuación separar originales y réplicas sin necesidad de
aumentar el número de especialidades y con la intención de
que la participación con réplicas fuera el paso previo a
competir con originales, y de esa forma cumplir con el
objetivo inicial de rescatar armas del olvido y/o la
destrucción.
Queda claro que el objetivo inicial estaba dirigido a la
preservación antes que a lo meramente deportivo, como lo
demuestra la coletilla que aparecía en los objetivos y que
podemos ver hasta en el reglamento MLAIC 2012 y que decía lo
siguiente:
De estos objetivos es evidente
que los tiradores del MLAIC deben tener un activo interés en
el pasado histórico de las armas con las que disparan.
Aquellos interesados solamente en competir y no estén
dispuestos a aprender, no tienen cabida en los Campeonatos
del MLAIC.
Quiero pensar que la progresión natural encaminará estos
objetivos iniciales hacia una práctica deportiva que se
perpetúe en el tiempo. Es obvio que el reglamento deberá
acomodarse a los nuevos objetivos. Todo ello junto a un
control más estricto de las réplicas que impida que los
fabricantes se tomen excesivas libertades a la hora de
“mejorar” diferentes aspectos del arma que la hagan más
competitiva. Todo ello nos encaminará al MLAIC del siglo XXI.
Sin embargo hay que ser valientes en la toma de decisiones.
Los controles de armas en la actualidad son cuando menos
dudosos, severos con “pequeñeces” e indulgentes con
importantes modificaciones que no debieran ser admitidas por
ofrecer una ventaja innecesaria a unos tiradores sobre otros
(amnistías de 10 años por fallos graves en réplicas de
marcas reconocidas, mientras castigan severamente pequeños
alteraciones en armas de menos renombre).
Creo que la solución pasa por nombrar a un grupo de
inspectores cualificados que sean los que realicen estos
controles de armas. Que no tengan vínculos con fabricante de
réplicas alguno, y preferiblemente ajenos al campeonato. El
MLAIC debiera ser quien marque las pautas de control en
función de los criterios que los oficiales del mismo
acuerden en sus reuniones. Actualmente los
inspectores suelen ser técnicos o tiradores que cada país miembro pone
a disposición del organizador y suelen aplicar sus criterios
personales. Y sin poner en duda su objetividad, no parece
ético que sea un competidor quien manipule las armas de sus
adversarios, y mucho menos la diversidad de criterios que
existe actualmente.
1.10
Inspectores de control de armas de fuego
A. El
Secretario General pedirá por lo menos dos candidaturas para
inspectores de control de armas a cada país participante,
que deberá presentar al director de competición una lista de
los candidatos al menos ocho semanas antes del Campeonato.
B. El Director
de competición designará seis inspectores de control de
armas para cada día de inspección y de al menos tres países
participantes diferentes.
C. La
designación de los inspectores de control de armas deberá
ser informada de su nombramiento al menos tres semanas antes
del inicio del Campeonato.
D. Todos los
accesorios, incluidos los elementos adjuntos y/o equipos
que se utilizarán con cada arma de fuego, conjuntamente con
el arma de fuego, se presentarán al Inspector de Control de
Armas, que deberán figurar en el visado de inspección por
escrito.
E. Los
inspectores tendrán las siguientes funciones y
responsabilidades:
I) Siguiendo las instrucciones del Director
de la Competición, en consulta con el Presidente o
Vicepresidente, según sea el caso, y del Secretario General,
inspeccionarán y certificarán las armas de fuego y
accesorios a utilizar en el Campeonato, ya sea antes del
inicio de las competiciones, o de forma aleatoria durante o
después de la competición. Las instrucciones también pueden
implicar que las armas y accesorios de los seis primeros
clasificados puedan ser sometidas a controles. Cuando se
realicen antes de la competición, la inspección se realizará
de conformidad con los tiempos asignados y comunicándolo a
los Capitanes de Equipo antes del campeonato.
II) Determinar y señalar claramente y marcar
todas las armas de fuego certificadas, indicando su
condición de "original" o "réplica".
III) Examinar toda la ropa de tiro que
incluye chaquetas, pantalones, guantes y botas utilizadas
por cada competidor.
IV) Disponer de las especificaciones y todas
las herramientas necesarias para llevar a cabo inspecciones
exhaustivas de las armas de fuego que se utilizarán durante
la competición.
V) Llevar a cabo controles aleatorios de las
armas de fuego, accesorios, equipo, ropa, proyectiles o de
pólvora en el puesto de tiro inmediatamente después de que
el arma de fuego haya sido disparada.
VI) Se abstendrán de inspeccionar armas de
fuego de los competidores de sus propios países.
F. Armas de
fuego y balas de autenticidad dudosa.
I) Durante el control de armas de fuego, las
armas de autenticidad dudosa se presentarán a los
inspectores con cualquier disposición o documentación
justificativa, tras lo cual el arma de fuego deberá ser
aceptada (sin confirmación de su autenticidad) o se
rechazará.
II) Cualquier diseño de proyectil
cuestionable, es decir, que no sea de un diseño estándar, se
deberá presentar y entregar a los inspectores con cualquier
documentación justificativa, tras lo cual la bala deberá ser
aceptada o rechazada.
III) La descalificación de armas de fuego o
proyectiles cuestionables se llevará a cabo, cuando sea
posible, antes de la competición.
Al tiempo de escribir estas líneas, recuerdo la última
Newsletter del MLAIC fechada en enero de 2020, y confieso
que es cuando menos alarmante, tanto en las posibilidades de
restricción del uso de armas como la del material del que
están formados los proyectiles.
Ver documento
Ver publicación "Historia de las armas a través de la
colección del Museo del Ejército".
Ver "Catálogo de armas" publicado por la Junta de
Andalucía.
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