Quinta parte

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KUCHENREUTER

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José Ramón Galán Talens                                                          Favara a 18 de noviembre de 2013

 

 

 Sobre la concentración

Es un atrevimiento por mi parte afrontar este aspecto del tiro deportivo. Mis recursos literarios son pobres, y escribir sobre temas de la mente ya es suficientemente complejo e intimidante como para afrontarlo, además, sin preparación alguna. Pero resulta obligado si quiero transmitir mis experiencias a lo largo de mas de 25 temporadas practicando el tiro deportivo con armas de avancarga, 19 de ellas (1994/2012) formando parte del equipo nacional.

Lo que escribo está basado únicamente en mis sensaciones, experiencias y formación autodidacta. Es por ello que espero indulgencia y que no me juzguéis desde un punto de vista excesivamente crítico, pues tan solo pretendo compartir mis criterios, asumiendo que alguno o muchos de ellos puedan ser erróneos.

El tema del autocontrol o control mental, es uno de los más confusos que existen, pues todos los seres humanos somos diferentes, y generalmente tenemos reacciones dispares ante un mismo estímulo. El estado de ánimo de un tirador será determinante en la forma con la que afronta la competición.

A pesar de lo mencionado y de mis pobres recursos literarios, voy a intentar transmitir mi forma de ver y/o afrontar el tema de la concentración. Una palabra sencilla, la concentración, y aparentemente inocua que todos empleamos, pero en la que algunos ni siquiera razonamos en profundidad. Ver más.

Resumiendo, la concentración es tratar de canalizar toda la atención de nuestra mente en un solo motivo y es la base de cualquier deporte y de cualquier actividad compleja. Es nuestro consciente quien la solicita, y el sub-consciente quien la distrae a base de incluir otro tipo de pensamientos, miedos e inquietudes que interfirieren la idea inicial.  Descargar tratado "La atención en el deporte".

 

 

 

Ya en el puesto de tiro debemos ser capaces de abstraernos de todo y centrarnos, o concentrarnos, únicamente en nuestro objetivo, cargar de forma ordenada y ejecutar disparos perfectos desde el punto de vista técnico.

¿Pero, que es la concentración?

Básicamente consiste en dirigir toda nuestra atención en un único objetivo y en el momento que nosotros lo demandamos. Lo contrario es “distracción”. Y en competición existen múltiples factores que ayudan a ello, evitando que consigamos nuestras metas. La mente es tremendamente compleja y nuestro sub-consciente el peor aliado, pues tiende a inundarnos de miedos u otros motivos cotidianos que consumen una gran parte de nuestra capacidad mental.

Una buena preparación físico-técnica nos permitirá obtener seguridad y confianza en nosotros mismos, y todo ello junto nos facilitará enormemente la posibilidad de concentrarnos, pues los miedos al fracaso son los peores enemigos de la concentración. No obstante, la mejor forma de conseguirlo es ser consecuentes con nuestro nivel deportivo, exigirnos en función de ello y entender que no siempre se puede ganar, aun haciendo bien nuestro trabajo desde el punto de vista técnico. La perseverancia es la que nos conducirá al éxito deportivo.

La confianza en uno mismo no debe basarse únicamente en los resultados obtenidos, pues existen variables (climatología, entorno, rivales, factor suerte y un largo etc.) que no podemos controlar y que pueden afectar negativamente a estos. Si centramos nuestra mente únicamente en los resultados, es muy probable que en ocasiones acabemos decepcionados.

Nuestro deporte es poco o nada dinámico y en competición suele aparecer algún tipo de ansiedad, por llamarlo de alguna manera diferente de “pánico”, y será más probable cuanto mayor sea el rango de la competición y posibilidad de imponerse. Nuestro cerebro reacciona a este estímulo segregando adrenalina (retazos ancestrales de cuando teníamos que huir de nuestros depredadores), y cuando esto ocurre ya es difícil ejecutar los disparos con precisión, pues genera efectos indeseables y entre ellos temblores incontrolados. Ver más.

Esto me ha ocurrido en múltiples campeonatos, y en algunas ocasiones he podido atenuar sus efectos con pequeños ejercicios isométricos (cualquier tipo de ejercicio físico consume esta hormona, pero en el puesto de tiro es lo único que se puede hacer) que al parecer consumen esta adrenalina (ver más). Tras estos ejercicios solo disponía de unos segundos para realizar el disparo, pues los temblores reaparecen con prontitud. Ver "La psicología en el tiro deportivo".  Afrontar la competición con una buena preparación y confianza en uno mismo es la mejor receta para evitar estas situaciones de pánico, pero a lo largo de la prueba pueden aparecer por múltiples factores, especialmente cuando las cosas están saliendo bien y somos conscientes de ello. El último disparo es uno de los que mas deberíamos entrenar, pues de el depende en muchos casos conseguir la medalla de metal mas noble.

 

 

 

 

 

En los 30 minutos que dura la competición, necesitamos estar concentrados en todo momento, durante la fase de carga, en preparación y acompasado de la respiración, levantamiento y parada y finalmente ejecución del disparo. Secuencia de tiro de Yolanda Ruiz Montelio.

Esto último que he mencionado es compatible con una buena concentración durante la prueba. El tirador como ser humano está expuesto a todo tipo de emociones, y la posibilidad de imponerse o de fracasar fuerza alguna de ellas. Los estados de pánico y euforia son enemigos del tiro deportivo, y con diferentes efectos influyen en nuestra mente. Puede que seamos capaces de concentrarnos durante la fase del disparo, sin embargo es improbable poder mantenerse suficientemente abstraído durante los 30 minutos que dura la prueba. Supongo que algunos tiradores muy especiales lo consiguen, aunque es más probable que controlen mejor los efectos negativos de sus emociones.

La preparación mental en competición es igual o más importante que la física y técnica, y la mayor parte de los tiradores la tienen dejada de lado o ni siquiera son conscientes de ello. La mente puede frenar nuestra mejora deportiva.

La convicción o confianza en nosotros mismos es la que nos llevará al éxito, pues seremos inmunes a las emociones encontradas por ese disparo mal ejecutado. Muchas pruebas que se daban por perdidas se ganan en los últimos cinco disparos.

Gran parte de los participantes en grandes eventos internacionales tienen marcas acreditadas para imponerse en ellos, sin embargo solo un bajo porcentaje está siempre entre los 10 primeros clasificados. Los tiradores que forman este último grupo están convencidos de que van a vencer, aunque acepten que no en todas las ocasiones se puede. El resto lo forman tiradores sin convicción que van a ver si vencen. Son dos actitudes o conceptos totalmente distintos. Para ganar hay que ir a ganar y confiar en uno mismo y en nuestra capacidad para ello.

Teniendo en cuenta un buena preparación en todos los sentidos, física-técnica-emocional, solo ganaremos cuando superemos el miedo a perder. Como anécdota quiero relatar el comentario que me hizo un tirador del equipo nacional hace ya bastantes años, "comencé la prueba de Kuchen con dos sietes (formaba parte del equipo) y pase un mal rato porque a la mente solo me venían ideas sobre como excusarme ante mis compañeros, porque daba por hecho que la tirada iba a ser un desastre, el 8 que siguió a estos no hizo mas que confirmarlo". El desenlace es satisfactorio, el tirador en cuestión se rehizo, meditó, recondujo su mente y consiguió finalizar la prueba con una marca significativa para el equipo.

 

 

 

Una vez levantamos el arma para ejecutar el disparo, necesitamos la concentración mas absoluta en parar, ajustar bien los elementos de puntería y evitando que la vista se nos vaya al blanco, ejecutar el disparo sin una orden concreta. La parada, la puntería y la ejecución del disparo, tienen que estar programados en nuestra mente de forma que cuando alguno de ellos no sea el adecuado, se aborte rehusando.

  ¿Pero, en qué debemos concentrarnos?

Durante la fase del disparo, las mas crítica desde el punto de vista de los resultados, deberemos concentrarnos únicamente en la ejecución del mismo. Trataremos de ejecutarlo de una forma limpia, sin mas preocupaciones que las de mantener quietas las miras y que el disparo nos sorprenda en el momento justo y sin excedernos en el tiempo. Para conseguirlo, en ocasiones debemos recordarnos que hay que disparar de la misma forma en que lo hacemos cuando practicamos el "tiro en seco".

Durante la competición nos concentramos en todo lo que la rodea. Seremos escrupulosos en el proceso de carga y en ocasiones podemos usarlo para descargar la tensión acumulada. En el momento del disparo, trataremos de que nuestra mente dedique toda su capacidad a ello, acompasar la respiración, levantar, parar y ejecutar el disparo. O rehusar si la parada o la visión de los elementos de puntería no son buenos por habernos pasado de tiempo. Todo ello será casi “automático” si nuestro trabajo previo en la preparación ha sido eficiente.

Existen factores externos que acosan la mente del tirador y difíciles de eludir, preocupación por algún tema social, familiar, económico, deportivo y/o de otra índole. Contra ello lucharemos con una buena preparación técnica y confianza en nosotros mismos, solo de esta forma podremos combatir estas interferencias.

 

 ¿Pero, podemos entrenar la concentración?

La respuesta es un si, pero un si condicionado, pues la actitud y circunstancias personales pueden ser una barrera infranqueable. Podemos realizar ejercicios de todo tipo para mejorar nuestra capacidad de concentración en un solo objetivo, la mayor parte de ellos se basan en abstraernos totalmente de todo lo que no sea nuestro objetivo, en nuestro caso, la ejecución del disparo.

Existen complejos, y en ocasiones abstractos, tratados sobre este tema. Personalmente creo que podemos ejercitarlo con el simple entrenamiento en seco en nuestra casa, el objetivo será intentar barrer de nuestra mente todo lo que no sea la ejecución del disparo. También podemos realizar este tipo de ejercicio en el campo de tiro con fuego real, de hecho es efectivo, pues resulta más difícil abstraerse cuando existen tantos factores de distracción. Ver más.

 

 

Los eventos internacionales generan mucha expectación y uno de los enemigos de la concentración, es sin duda alguna la expectación generada entre el público. Además nuestro deporte no es nada dinámico, y mantenerse ajeno al tumulto que en ocasiones se genera tras del tirador es un problema añadido a nuestra preparación. En la imagen vemos al tirador alemán (tercero por la izquierda), Jürgen Dosch, intentando abstraerse para poder continuar con su tirada.

 

CAPÍTULO  QUINTO
           
Sobre la técnica de tiro Entrenamiento Empuñar una pistola Concentración Meditación y visualización Autocontrol y motivación
           

 

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