José Ramón Galán Talens

 

Las cachas

Las cachas de un revólver son el nexo de unión entre tirador y arma. Es a través de la empuñadura con lo que se controla la ejecución del disparo y el retroceso.

 

Réplica de Rémington que Pedersoli vende con el sobrenombre de "Pattern" y el "MLAIC approved". Se aprecian los daños en la empuñadura que se le tuvo que hacer para que fuera aceptado en el control de armas del europeo 2011 celebrado en Finlandia. El autor de este trabajo ganaría la prueba con este mismo revólver.

 

 

LAS  CACHAS

 

La empuñadura es uno de los elementos esenciales de cualquier tipo de arma corta y punto de unión con el tirador, pero en los revólveres de avancarga cobran un papel mucho mas especial. Unas buenas cachas ayudarán en la parada y ejecución del disparo, permitiendo además un buen control de la reacción al disparo.

 

Al ser armas originales y réplicas de las mismas, la mayor parte de origen militar, no es posible substituirlas para mejorar el agarre, pero es cierto que existen importantes diferencias entre unas y otras, especialmente entre las réplicas.

 

Como armas militares que fueron, especialmente las que empleamos habitualmente en competición, cumplieron perfectamente con su trabajo y la empuñadura es la adecuada a ello. El problema se presenta cuando queremos obtener de ellas una precisión y regularidad para la que no fueron ideadas, y mas aun cuando pensamos en la disciplina de Donald Malson (tiro con revólver a 50 metros), donde el mas mínimo error en el agarre, o fuerza aplicada, comprometerá el control del retroceso y la zona de impacto del disparo.

 

Es por ello, y por su importancia, que el arma perfecta será la que independientemente de las cuestiones mecánicas y de diseño, tenga unas cachas que se adapten mejor a la morfología de nuestra mano. El tamaño, forma y tratamiento exterior son extremadamente importantes. Independientemente del arma, son preferibles las que lleven un tratamiento al aceite o cera. Por contra, consideramos desaconsejables las barnizadas porque son resbaladizas al tacto, especialmente en verano, pero también por el estrés que generan las competiciones.

 

No obstante, si adquirimos nuestro revólver con la cacha barnizada, es muy fácil eliminar tal protección con lijas de diferente grano y darles un tratamiento con aceite de linaza diluido en "aguarrás".

 

Son bastantes las ocasiones en que obtenemos de resultados irregulares, debido a una cacha deficiente o un agarre inadecuado. Es lógico pensar que no podemos substituirla para adaptarla a nuestras necesidades (salvo pequeños cambios que no afecten en exceso a su forma original, no estando permitidas las “customizaciones” libres), pero si podemos escoger entre los modelos existentes la que mejor se nos adapte. A pesar de todo ello, los ejercicios de "familiaridad" (combinados con "tiro en seco") con la empuñadura de un revólver siempre mejorarán nuestros resultados.

 

 

     

 

Comparación entre la empuñadura de un Roger Spencer y la del Rémington. La diferencia es considerable.

 

Empuñadura del Rémington de Pietta (el denominado actualmente como "shooters").

 

 

   

Cuando comparamos las cachas de los diferentes revólveres, gana indiscutiblemente la del Rogers Spencer, cuya empuñadura es la más evolucionada. Esta última tiene un mejor ángulo y dimensiones que rellenan mejor la palma de la mano, permitiendo un mejor control del arma. No obstante son cachas sobredimensionadas que no van bien a todas las manos.

 

Entre las distintas marcas que producen réplicas del Rémington existen diferencias apreciables en el tamaño y forma de las cachas que ofrecen, no pudiendo extraer una conclusión válida para todos debido a las diferencias morfológicas que existen entre cualquier ser humano. Así pues debemos tener en cuenta este aspecto como uno más a la hora de escoger un modelo de revolver.

 

Aunque parezca redundante, quiero recalcar de nuevo el tratamiento exterior de la madera, ya que nos puede favorecer el agarre, o todo lo contrario. Preferentemente las que tengan un aspecto sedoso y no sean resbaladizas. Algunos modelos vienen con la madera barnizada, muy bella y brillante, pero difícil de mantener un buen agarre, especialmente en verano o situaciones de estrés (competición).

 

El arma perfecta para un tirador será aquella que reúna todos los requisitos mecánicos (relación entre el calibre del cañón y el de las recámaras del tambor) y una empuñadura acorde con la mano del tirador.

 

 

     

 

Roger Spencer original y una réplica del mismo.

 

Rémington "Old" Model 1861.

 

 

De lo dicho hasta ahora se podría llegar a la conclusión de que podemos hacer alguna mejora en las cachas que nos favorezca, y ello es posible, como lo fue en época, pero solo para el tiro de entretenimiento. En competiciones oficiales y especialmente las internacionales, nos podemos meter en un buen lío aun sin ser culpables de nada.

 

Los controles de armas en campeonatos internacionales MLAIC, mi experiencia actual son 18 temporadas ininterrumpidas, son de lo mas arbitrario que uno pueda imaginar y causa de un gran estrés emocional al tirador. Cuando el control de armas lo efectúan profesionales con experiencia, no suele haber problemas con nimiedades, pero en algunas ocasiones los oficiales del control no tienen la suficiente experiencia o bien son participantes (adversarios por tanto) y es cuando suelen haber sorpresas, nunca sabes por donde te van a sorprender.

 

 

     

Tras pasar el control de armas y con la cacha que daba lastima de ver, me acerqué al stand de Pedersoli para reprocharles su "MLAIC approved" y solicitarles unas cachas acordes con la normativa, así como algunos repuestos. Obtuve buenas palabras, pero solo eso. Aproveché para hacer una foto comparativa entre el revólver expuesto (con las cachas que contravienen el reglamento) y el del autor.

 

        

No obstante, cuando escribo este texto, desconocía cuan perversos pueden ser algunos personajes que anteponen sus intereses, sean cuales sean, al deporte que practicamos. Cierto es que la mayoría de fabricantes "customizan" las cachas en sus productos estrella a fin de que se obtengan unos resultados deportivos que ellos puedan usar como marqueting para mejorar sus ventas. Ver más.

 

Generalmente este tipo de "desviaciones" sobre el modelo original, son aceptadas siempre y cuando no sean exageradas, que las hay.

 

En el campeonato de Europa 2011 he vivido-padecido una de estas incongruencias del MLAIC, una mas. En el control de armas, no aceptaban las cachas del Rémington Pattern de Pedersoli (las que vienen de origen) que ellos venden con la aceptación del MLAIC, o al menos ese es uno de los argumentos que esgrimen. La verdad es que son bastantes los tiradores que lo emplearon en el pasado europeo 2011 celebrado en Hamina_Finlandia (19 tiradores de diferentes países), y todos ellos sin excepción, algunos incluso en manos de algún oficial MLAIC, tuvieron que limar la empuñadura para que ese arma fuera aceptada en competición.

 

Es obvio que las cosas se hicieron mal, muy mal. No se pueden tomar estas cosas a la ligera salvo que exista animosidad clara. Lo mas lógico hubiera sido advertir al fabricante para que corrigiera el defecto, o bien informar a los delegados nacionales para que los tiradores acudieran al campeonato con la cacha adaptada a las exigencias MLAIC. Por otro lado, destacar que hubo otros revólveres sobre los que se generaron dudas en cuanto a la empuñadura y las pasaron con "normal reserva", y son los mayoritarios en este tipo de competición, los Rémington de Hege.

 

Quiero destacar que aunque el fabricante Pedersoli puso stand en el campeonato, la asistencia al tirador (hablo únicamente por mi experiencia), aunque se comprometiera de palabra, fue nula. Le solicité una serie de repuestos dañados, prácticamente todo el sistema de disparo, y aunque se tomó nota y comprometió a enviármelo todo a través de su representante en España, sus palabras quedaron en aire. Las reparaciones y mantenimiento las he tenido que realizar con materiales fabricados por uno mismo o procedentes de otras marcas. También hubo compromiso para enviarme una cacha nueva y corregida en su sobredimensión, pero de nuevo humo. Resulta obvio que me siento decepcionado con la marca y con el personal que atendió el stand de Pedersoli en Finlandia.

 

 

 

 

Empuñadura de un Rémington Old Model 1861 sin las cachas y con el muelle real calzado para conseguir un poco mas de fuerza en la caída del martillo.

 

Galán, autor de este trabajo, en la sala de control de armas rebajando a lima (te la facilitaban allí mismo) la empuñadura del Rémington Pattern de Pedersoli para que fuera aceptado.

 

 

 

Finalmente, el autor de este trabajo ganaría la prueba de la especialidad con las cachas "rebajadas", cosas del destino. A esta anécdota, se me olvidaba añadir que fueron tiradores, nórdicos fundamentalmente, los que ejercieron de oficiales MLAIC en el control de armas, al menos el día que lo pasamos la mayor parte del equipo español. ¿Quien les pasaría el control a ellos? Hummmmm.

 

A los no habituados a las competiciones internacionales, seguro que se sienten alarmados por este tipo de sucesos que obviamente no debieran ocurrir. La organización de los campeonatos internacionales son siempre una incógnita, pero en algunos países queda garantizado el despropósito y este europeo de Finlandia 2011 así ha sido. No obstante y a pesar de ello, conseguimos nuestros objetivos con creces.

 

Fotocomposición con el Rémington New Model Army 1863 original con las cachas sobredimensionadas, aunque parecen originales.

 

 

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