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Es el mas antiguo, usado
desde el comienzo de la historia de las armas de fuego por las excelentes
cualidades que posee ante condiciones desfavorables del tubo lanzador, como
veremos a continuación.
En los inicios de la
historia de las armas, se analizaron y probaron proyectiles de las formas mas
diversas, ¡incluso cuadrados!, tratando de encontrar la relación con la que se
obtuviera un mayor alcance, potencia y precisión, prevaleciendo esta última, ya
que la máxima potencia de un disparo queda en nada si no impacta en el lugar
deseado.
En aquellos primeros años, los cañones eran fundamentalmente de ánima
lisa, por lo que se limitaban a impulsar al proyectil con una determinada
velocidad y dirección inicial. En un proyectil esférico, todos y cada uno de sus puntos
equidistan del centro, que coincide con el de gravedad, de manera que visto
desde cualquier punto, tiene la misma apariencia, por lo que su aerodinámica
siempre es la misma, se halle en la posición que sea. Por este motivo, un
proyectil de este tipo lanzado a través de un tubo o cañón sin estrías, será
impulsado fuera con una velocidad que le dará una trayectoria mas o menos tensa
y estable en función de su perfecta esfericidad que en definitiva es su mejor
baza, ya que los giros o desplazamientos que le provoque el viento, la gravedad
u otros elementos, no afectaran su trayectoria mas que la cantidad de movimiento
que físicamente hayan sufrido.
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Proyectiles
esféricos de varios calibres para armas de avancarga. |
Con la aparición de las
armas de cañón estriado en el siglo XVIII (aunque existen referencias
anteriores, no se puede considerar que su uso fuera el lógico de
estabilización), el proyectil esférico sigue siendo el único empleado,
especialmente en lo que se refiere al armamento personal. Con los cañones
surcados de rayas helicoidales que hacían girar al proyectil en su avance por el
ánima, se consiguió un aumento de la potencia, alcance y sobre todo en la
precisión. Ahora el proyectil avanzaba en su trayectoria girando sobre si mismo,
un hecho que permite estabilizar el centro de gravedad en una zona imaginaria
muy próxima al centro teórico, por lo que las pequeñas imperfecciones en la
fabricación del mismo (nunca se consiguen perfectamente circulares) y una cierta
deformación generada por la inercia en el momento del disparo, no afectaban a su
trayectoria, o lo hacían levemente. Por todas estas ventajas, este tipo de
proyectil perduró en el ámbito militar hasta mediado el siglo XIX, mientras que
en el ámbito civil o deportivo coexistió con los cilindro cónicos hasta finales
del mismo siglo.
Concretamente y en cuanto a las armas cortas de Avancarga, el
proyectil ojival no consiguió desplazar a los esféricos, pues aunque se
conseguía una mayor potencia con los primeros, a distancias medias la precisión
era mucho mayor con los esféricos, por los motivos reseñados anteriormente. Aun
habrían que pasar algunos años para que se sentaran las bases de la balística de
interior y exterior referente a los proyectiles largos por medio de multitud de
pruebas, ensayos y errores, muchos errores.
Volviendo sobre el
proyectil esférico, destacar que es el mas fácil de “fundir” y no
requiere de moldes especiales, mas aun, recomiendo los de aluminio de dos
cavidades por su poco peso que facilita enormemente su empleo. Generalmente y si
exceptuamos los revólveres, suele utilizarse envuelto en calepino, admitiendo
ligeras variaciones en el calibre causadas por un incorrecto “fundido”
del mismo, que no afectarán especialmente la obturación de los gases, y menos
aun la precisión. Lo dicho vale para las pistolas y mosquetes, pero no para los
rifles usados en la prueba denominada Maximilian y Pennsylvania, ya que en esta prueba se
dispara a la distancia de 100 y 50 metros sobre el blanco ISSF de 50x50, en donde no
se debe despreciar ningún aspecto que pudiera reducir la precisión del arma, y
lo dicho anteriormente sobre proyectiles con ligeras imperfecciones, no se puede
aplicar en este caso, en que será determinante que sea lo mas perfecto posible,
tanto en cuanto al calibre, como el peso y esfericidad.
Actualmente y en lo que al
tiro deportivo con armas históricas se refiere, están indicados para su
utilización en las pruebas de arma larga cuyo encendido es por chispa y mecha.
También son empleados en todas las disciplinas de arma corta de percusión,
chispa, mecha y revólveres. En estos últimos están permitidos los ojivales, pero
la regularidad obtenida es bastante inferior, debido fundamentalmente a la
dificultad que entraña cargarlos centrados en la recámara, por lo que se emplean
directamente los esféricos que no precisan de ningún tipo de ajuste.
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A la
izquierda proyectil esférico recuperado donde se aprecia la marca de
la trama del calepino.
A la derecha proyectil esférico envuelto iniciado al cañón. |
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