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Con sus trece
ediciones, el Trofeo Hispanidad ya es un clásico entre
las competiciones "otoñales".
Los tiradores y
aficcionados a la polvora negra de Zaragoza acogieron en
competición abierta, un nutrido grupo de avancargueros
de las distintas federaciones limítrofes que disfrutamos
de la buena compañía y fraternal convivencia.
Nos contaban que el
sábado fue un día ventoso y desapacible que
afortunadamente nosotros no padecimos ya que el grupo de
Valencia nos desplazamos solo el Domingo en un largo
viaje de ida y vuelta (400+400 Km.) en la misma jornada.
De este domingo si puedo dar fe que era frío de
"narices", pero no debe ser nada infrecuente por estos
lares, dado las potentes estufas de gasoil que tenían
instaladas en la cancha, y no parecía que lo fuera de
forma eventual.
La competición en si
misma es de las que denominamos vulgarmente como "a la
carta", pudiendo el tirador escoger disciplina y
horario, algo que beneficia la participación, aunque no
el espectáculo, aunque dado el alto número de
especialidades, es prácticamente la única forma de
organizar un evento de esta magnitud.
Lamento haber dejado
olvidada la cámara de fotos, por lo que el reportaje
fotográfico es mas bien escaso y gracias a la amabilidad
de Gerard Ferré que nos ha mandado las únicas que os
ofrecemos.
La organización fue
perfecta como no podía ser de otra manera dada la
implicación del mismo presidente del Club de Tiro
Olímpico de Zaragoza, D. Ramón Selles Calabuig con la
colaboración de algunos de los socios y aficionados del
club entre los que destaco al amigo José Pairaló
Grabulosa que hizo además las funciones de arbitro y
speaker en la entrega de premios.
Ciertamente no puedo
hablar demasiado de la competición en si misma, ya que
hicimos un viaje "relámpago" a fin de estar entre amigos
y el tiempo que no empleamos tirando, lo hicimos
comiendo y departiendo en agradabilísima compañía. Al
final añadimos un enlace con los resultados para los que
deseen ver como fue la cosa. Si quiero destacar la
participación de algunos tiradores nuevos que aportaron
la ilusión que mantiene el tiro deportivo con armas
históricas de avancarga.
Contamos esta edición
con la compañía de nuestros comunes amigos de ARSA, D.
Jesús Mari Araquistain y Dña. Elisa Santiago, quienes
también hicieron un largo viaje tan solo para estar
entre buenos amigos.
Al mediodía del
domingo se hizo entrega de los premios a los afortunados
(lo digo pensando en la acepción literal de la palabra)
ganadores en cada una de las disciplinas disputadas a 25
y 50 metros, así como el premio a la tirada combinada
(suma de tres modalidades escogidas previamente por el
tirador), una imagen de la Virgen del Pilar que acabó en
manos de Eli de ARSA. Al finalizar nos agasajaron con un
largo aperitivo con el que recargamos las pilas con que
afrontar el viaje de regreso.
Tan solo me queda
felicitar al Club de Tiro Zaragoza y a su presidente D.
Ramón Selles por la buena organización y la gran acogida
que nos dieron. |