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Dudas más frecuentes sobre los rifles de percusión (no militares) Veterli, Whitworth y Walkiria |
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Son varias las modalidades del MLAIC que emplean rifles de percusión. A 50 metros Vetterli y Lamarmora. A 100 metros Whitworth, Walkiria y Minié. Lamarmora y Minié corresponden a rifles militares de calibre igual o superior al 13,5 m/m (.54) que tienen su apartado especifico, por lo que no serán considerados en las respuestas siguientes, aunque algunos aspectos son comunes.
Eso ira en función de la disciplina o distancia a la que vayamos a disparar y de si lo queremos para el tiro deportivo, de entretenimiento o para la caza. Existen armas específicas para cada modalidad y nos centraremos en ellas pensando en que no hay armas que sirvan bien para dos cosas.
El calibre .45 es el mas difundido entre los rifles de tiro para 50 y 100 metros. En los rifles de caza habrá que decantarse por los de calibre .50/.54 o incluso .58 si deseamos mayor contundencia.
Cualquiera está permitido (excepto las disciplinas militares Minié y Lamarmora en que solo pueden emplear proyectiles de base hueca tipo minié), esférico o cilíndrico en todas sus variantes salvo el conocido como “Wadcutter”.
Afortunadamente aun se pueden conseguir en las tiendas de antigüedades especializadas o ferias del sector.
Actualmente se fabrican diferentes rifles específicos (copias de originales existentes) para cada modalidad deportiva y será el aficionado quien se decante por el que mas llene sus expectativas y se adapte a su disponibilidad económica.
- Con el arma perfectamente limpia y seca de aceites, pondremos un fulminante en la chimenea y lo dispararemos apuntando al suelo para limpiar el canal de fuego y recámara de posibles restos de aceite. - Seguidamente con martillo en la posición de carga o medio armado, ponemos el arma apoyada en el suelo y con el cañón apuntando hacia arriba. - Insertamos el embudo con tubo prolongador y vertemos la dosis de pólvora. - A continuación introducimos el proyectil y lo bajamos con la baqueta de carga hasta que hacerlo descansar sobre la pólvora, asegurándonos que queda firme sobre esta. - Si empleamos proyectil esférico, es aconsejable hacerlo envuelto sobre un calepino de algodón humedecido que centraremos sobre la boca del cañón y sobre este el proyectil que introducimos con un golpe del mazo iniciador y después bajaremos con la baqueta de carga hasta hacerlo descansar firmemente sobre la pólvora. - Ya tenemos el rifle cargado y solo nos resta insertar un fulminante, llevar el martillo hasta la posición de armado, apuntar y efectuar el disparo.
Después de su uso y en el campo de tiro, es conveniente que aceitemos convenientemente el interior y exterior del cañón para evitar la rápida oxidación del mismo debido a los residuos salinos de la pólvora negra que son altamente higroscópicos. Ya en nuestra casa, sacaremos el cañón y lo introducimos por la parte de la chimenea en un recipiente de material plástico que habremos llenado de agua caliente. Con un cepillo de los de higiene dental limpiaremos la zona de la chimenea y alrededores. Posteriormente emplearemos un trapo de bayeta que introduciremos con nuestra baqueta (provista de lavador y salvabocas) y bombearemos agua a través de la chimenea, de forma que quede limpia el ánima por frotamiento y el canal de fuego por la turbulencia del agua caliente en su desplazamiento. Una vez limpio, procederemos a secarlo exteriormente con una toalla o similar y a continuación con trapos de bayeta secos actuaremos igual que antes pero bombeando aire hasta que estemos convencidos que el ánima este seca, incluyendo el canal de fuego. En caso de que alberguemos dudas, calentar la zona de la recámara con un secador de aire caliente y después lubricar interior y exteriormente.
No es necesario, el agua es el mejor disolvente para los residuos de la pólvora negra, que son todos ellos solubles en agua.
Partiendo que ya tenemos el arma, la pólvora, los fulminantes y los proyectiles adecuados, necesitaremos los siguientes accesorios: - Una baqueta de carga y limpieza. - Un embudo de carga con tubo prolongador. - Un mazo de carga e inicio, o en su defecto, un mazo y un iniciador.
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| Web master.- José Ramón Galán |