ELEMENTOS DE PUNTERÍA Y LA VISIÓN

A diferencia de otras disciplinas de arma larga, resulta sorprendente lo rápido que aprenden los tiradores de arma corta a desenvolverse con los fusiles militares. La experiencia acumulada en el tiro con miras abiertas les facilita el aprendizaje de las técnicas de tiro con arma larga, pues la mitad del trabajo ya lo tienen hecho. 

La puntería con este tipo de fusiles resulta más sencilla para los jóvenes tiradores, no tanto para los más veteranos, pues el alza suele estar muy cerca del ojo, y la capacidad de enfocar objetos cercanos queda limitada a medida que aumenta la edad.  

La mayoría de fusiles militares tienen una distancia de miras que oscila entre los 70 y 80 centímetros. Generalmente el alza queda muy cerca del ojo del tirador para ganar distancia entre los elementos y minimizar así los errores de angulares. Ello es bueno para el tiro de precisión, pero enfocar elementos a distancias tan dispares tiene un grave inconveniente, no es posible.

Ciertamente podemos y debemos emplear las gafas con diafragma  ajustable, pero aun así la visión enfocada del alza es muy complicada a partir de una cierta edad. 

Entre los fusiles dotados de los mejores elementos de puntería, sin duda destacan los de tipo centroeuropeo, como el austriaco Jäger Stutzen 1854 y similares, entre los que se encontraría la réplica que produce Pedersoli bajo la denominación Württenbergischen Máuser. La mayor ventaja que tiene este tipo de modelos es que disponen de mira trasera con regulación en las dos dimensiones, altura y deriva, de forma sencilla. Además suelen llevarla algo más adelantada, alejada del ojo del tirador, que los modelos de influencia anglosajona.  

La teórica peor alza para el tiro de precisión es la que lleva instalada el Rémington 1863 zouave original, y sin embargo entre los fusiles originales es el arma de referencia, tanto para el tiro a 50 como para 100 metros. La mira trasera queda muy cerca del ojo y no tiene posibilidad de regulación alguna. Se trata de un alza en L con dos chapillas, una más alta que la otra, con un semicírculo para encare rápido y un corte en la base para el tiro ajustado o de precisión. 

Alza instalada por Rémington en un rifle modelo de 1863 para el ejercito español. Está basada en la del Enfield, pero sujeta por una abrazadera abisagrada. Este fusil lo tuvo en las manos el autor en una feria de armas celebrada en Indiana-USA.

 

Excepcional alza de un Jägerstutzen Lorenz, muy elaborada y con fácil corrección en altura y deriva. Este modelo de fusil, escaso, es muy buscado para la práctica del tiro deportivo en la disciplina de Lamarmora original.

 

 

   

A la izquierda y de arriba abajo, réplica del Württembergischen Máuser de Pedersoli, Rémington 1863 zouave original y Enfield de Parker Hale. Se aprecia que el fusil centroeuropeo tiene el alza más adelantada que los modelos de influencia anglosajona.
A la derecha las cantoneras en sentido inverso, y de nuevo apreciamos la ventaja del guardamanos en forma de pistolet del el fusil centroeuropeo
   

Los Enfield y derivados cuentan con un alza muy elaborada para su función militar, pero nada buena para el tiro de competición, si bien y a diferencia de los Zouave, es bastante más sencilla la corrección en altura, pues llevan un alza abisagrada que los tiradores regulan en altura añadiendo o eliminando papel calibrado en la base de la misma. La corrección en deriva no es posible.   

Entre los modelos americanos, Springfield y derivados, ocurre algo similar a lo mencionado para los zouave originales, pues llevan alzas similares en cuanto a la idea principal. 

Para finalizar este apartado, recordar que lo escrito solo debemos tomarlo como referencia, pues con todos estos rifles se están consiguiendo buenos resultados deportivos, si bien es cierto que la corrección del punto de impacto resulta más sencilla en unos que en otros, y ello sin duda es una ventaja en el tiro de competición. 

Un afamado fabricante de gafas de tiro recomienda una mejora en el cristal del ojo maestro de entre +0,50 y +0,75 para ayudarnos a enfocar los elementos de puntería sin comprometer en exceso la visión de lejos, pues de nada servirá ver enfocados los elementos de puntería si no somos capaces de situarlos en la zona correcta del blanco. Y sin duda alguna, un diafragma ajustable nos será de mucha ayuda, como ya hemos comentado anteriormente.

Ver bien los elementos de puntería resulta primordial para ser precisos, y regulares, en nuestros disparos. 

Personalmente empleo una réplica Württenbergischen con la que me encuentro muy cómodo. Considero que es un fusil equilibrado y se para de forma aceptable. Los elementos de puntería son lo mejor y resulta relativamente sencillo conseguir marcas satisfactorias.

También empleo de forma esporádica un fusil original Rémington 1863 zouave del que solo puedo decir cosas buenas. Si bien es cierto que a medida que sumo años se me hace más difícil enfocar el alza, casi la adivino más que verla, y ahora entiendo una reflexión que me hacia el amigo Manuel Astudillo, uno de los grandes en el tiro con armas de avancarga en nuestro país. José Ramón, la mira trasera del zuavo no es necesario enfocarla perfectamente, de hecho no es posible, solo debes tomarla como referencia para buscar la posición correcta de la cara, y situar el punto en el lugar adecuado.

Y le iba bien, pues consiguió importantes éxitos con su zouave original, tanto en la especialidad de Vetterli original, como en la de Minié original. Como tirador de arma corta jamás entendí que se pudiera tirar con miras abiertas de esa manera, sin embargo ahora entiendo que la presbicia le obligó a adaptarse y perfeccionar su técnica, y esta es la grandeza de algunos tiradores.

Sobre la forma de apuntar y los errores más comunes en la puntería con miras abiertas, os remitimos al artículo que publicamos sobre la disciplina de Kuchenreuter. Ver más.

Alza del Enfield modelo de 1853.

 

Alza del Rémington 1863 zouave. Uno de los modelos más básicos, y sin embargo en los modelos originales se muestra muy efectiva, especialmente en el tiro a larga distancia.

 

La ayuda de unas gafas con cristal graduado, diafragma ajustable y filtros cuando sean necesarios, es garantía de los mejores resultados. En la imagen Francisco Pla con un Enfield musketoon de Parker Hale.

   

Izquierda.- Punto de mira del Württembergischen. Simple pero efectivo aunque se trate de una protuberancia en la primera anilla que sujeta el cañón a la caja.
Centro.- Punto de mira del Enfield. Está soldado al cañón y sin ser excepcional, al igual que sus coetáneos, resulta efectivo.
Derecha.- Punto de mira del Rémington zouave. Soldado al cañón, vale lo dicho para los modelos anteriores.
   

 

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José Ramón Galán Talens

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